Como ya estamos muy cerca de Navidad, se me ocurrió dejarles algunos consejo para que sepan como ahorrar y cuidar el medio ambiente disfrutando de una hermosa y divertida fiesta:
Regalos
• Lo primero que hay que hacer antes de comprar algo es reflexionar sobre si realmente se necesita.
• Una vez que se ha decidido adquirir el producto, es muy importante intentar averiguar cómo ha sido fabricado, si en su proceso de producción se ha perjudicado al medio ambiente o a algún ser humano.
• También hay que pensar cómo repercute su utilización en el medio ambiente.
• Es importante tener en cuenta que siempre va a ser más sostenible comprar aquello que hayan sido producido lo más localmente posible.
Ahorro enegético (para navidad y todos los días)
• Reducir al máximo la utilización del coche y usar el transporte colectivo (el coche se utiliza, en la mayoría de los casos, para trayectos que se podrían realizar a pie en menos de tres cuartos de hora).
• Reducir la compra de productos superfluos e innecesarios, pues para su fabricación hace falta energía.
• Conectar los aparatos a la red en vez de que usar pilas.
• Desconectar los aparatos eléctricos cuando no estén funcionando.
• Utilizar electrodomésticos eficientes y prescindir de aquellos que sean innecesarios (para abrir una lata o cepillarse los dientes no hace falta un aparato eléctrico o a pila).
• La temperatura de la vivienda debe mantenerse acorde con la época del año (no es necesario llevar un jersey en verano y manga corta en invierno), esto quiere explicar que hay que tratar de no tener prendidas estufas o ventiladores cuando su uso no es muy necesario.
• Usar bombillas de bajo consumo.
• Consumir productos locales es otra manera de ahorrar energía, toda aquella que se emplea en su traslado.
Residuos
Los envases y embalajes son un problema serio para el medio ambiente. Un 40% de la basura doméstica son residuos orgánicos, del resto, un 80% lo constituyen envases. Este porcentaje crece sin cesar y se dispara en Navidad. Para fabricarlos se destruyen recursos naturales, se contamina el agua y la atmósfera. Tanto en su fabricación como en su reciclaje se consumen grandes cantidades de energía y cuando se convierten en residuos tienen un notable impacto ambiental, tanto si se depositan en vertederos como, sobre todo, si se incineran.
El resto del año cada persona genera un kilo y medio de basura al día y la mitad son envoltorios y embalajes por eso hay que tratar de consumir productos sin muchos envoltorios o embalajes o con envases retornables o reutilizables.
• Cada vez que se compre algo es importante pensar cuántos residuos genera aquello que consumimos.
• Evitar los productos de “usar y tirar”.
• Hacer un ejercicio de imaginación, muchas de las cosas que se tiran a la basura se pueden reparar, reutilizar o reciclar.
• Evitar las latas, y rechazar los alimentos con muchos envases. Las fiambreras o los tarros de cristal son una alternativa mucho más saludable y ecológica para guardar los alimentos que tapándolos con plástico o aluminio.
• Comprar el contenido y no el envase. Muchas veces se paga más por los envoltorios que se tiran directamente a la basura que por el contenido.
• Evitar utilizar productos de limpieza que se han venido utilizando tradicionalmente, como la lejía o el amoniaco, que aparte de producir residuos tóxicos son perjudiciales para la salud. El jabón, el vinagre o el limón son alternativas más ecológicas e igual de eficaces en la limpieza.
• Al recibir regalos, no tirar el papel, se puede guardar para otras ocasiones.
• En Navidad se reciben muchas tarjetas de felicitación, en vez de tirarlas se pueden reutilizar.
• Reciclar un regalo que ya se tenga en casa.
domingo, diciembre 20, 2009
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